04 marzo 2009

Economía/ Entrevista con Jaime Fuchs

Entrevista a Jaime Fuchs

"La crisis actual es una oportunidad para terminar con el sistema de explotación de los pueblos"


Por Conrado Yasenza.

Desde joven Jaime Fuchs militó en el movimiento universitario y sindical. Integró diversas entidades en defensa del Petróleo, del Patrimonio Nacional, y contra el pago de la Deuda Externa. Fue Director de "Problemas de Economía" (del Partido Comunista Argentino) Periodista y autor, entre otros libros, de: "Los trusts yanquis contra la Argentina"; Argentina, su desarrollo capitalista"; "Estructura económica social"; "Las transformaciones en la Argentina" y "Argentina de rodillas" en colaboración con José Carlos Vélez. Integrante de la Asociación Héctor. P. Agosti
En esta entrevista Fuchs reflexiona sobre el panorama que dejó la derogación de la ley 125, el peso del dólar y las repercusiones de la crisis financiera mundial.

- ¿Qué quedó como situación económica luego de la derogación de la ley 125 y cuál es la realidad que comenzó a partir de allí?

- La respuesta, a mi entender, no puede eludir la referencia, en grandes rasgos, acerca de los importantes cambios que han tenido lugar en nuestro agro en las ultimas dos décadas.

Estamos en presencia de un desarrollo capitalista en el campo en el marco de una estructura latifundista-minifundista, en forma destacada, de la propiedad de la tierra, con un proceso de monopolización y extranjerización inédita en todos los poros de la sociedad argentina. A pesar de la deficiencia de los censos agropecuarios, el último publicado en 2002, revela que la concentración de la tierra ha ido en aumento: solamente el 2% de las explotaciones (6.160 de mas de 5.000 ha) son propietarios de 87,3 millones de has, equivalente en superficie a varios países de Europa Debe tenerse en cuenta que no son pocos los que tienen entre 50.000 y 100.00 has. Entretanto, el 55% de las explotaciones, o sea 162.122, son propietarios de hasta 100 ha, y no alcanzan a cubrir el 3% del total de la superficie en explotación.

Diversos estudios estiman que 50 de la llamadas “familias tradicionales” Integrantes de la burguesía terrateniente, disponen entre 35 a 40 millones de has. Hay también nuevos actores: los Elsztain, Alvarado, Guil, Reyes, Terrabussi, Eurnekian, Romero, Brito, Macri.

En los últimos años, apareció un nuevo pariente de la “sagrada familia”, el capital transnacional financiero especulativo, que maneja un total aproximado entre 25 a 30 millones de has: Son grupos Benetton, Adecoaghro, (Soros y Otros), Grobocopatel, Douglas Tomkins, Irsa, y otros.

En la cadena de agro-industria, falta aun, un actor de primera línea; las empresas transnacionales: Monsanto, Cargil, Nidera, Bayer, Syngenta, Dupont, Bunge y Born, Dreyfus,,Glencore, dueños de los nuevos paquetes tecnológicos, que han permitido alcanzar elevados rindes, y figuran asimismo algunos de ellos entre los principales exportadores controlando puertos, el transporte, participando en los fondos de inversión y, los pools de siembra

Estos grupos de intereses, ante la enorme suba coyuntural de los precios de los granos en el mercado mundial, particularmente la soja, mayor demanda y aprovechando las enormes ventajas que ofrecía la calidad de nuestras tierras, han sometido nuestro agro a una explotación intensiva, irracional, acentuando como nunca el monocultivo a base de la soja, acentuando la depredación a fin de apropiarse de una ganancia extraordinaria estimada en varios miles de millones de dólares.
Una parte reducida, también le llego al chacarero, que de un día para otro se transformo de productor en rentista y la actual dirección de la Federación Agraria Argentina, olvidando su origen y sus luchas contra la oligarquía terrateniente y los monopolios, se abrazo a la Sociedad Rural Argentina.

El derrame de dólares duró poco.

No hace falta extenderse demasiado en que la actual crisis económica, financiera y política que conmueve al mundo, no va impactar de igual manera a la élite dominante que a los pequeños y medianos productores. Esto está escrito en muchas paginas de la historia argentina. Es parte de la naturaleza del capitalismo y, mucho más en épocas del dominio del monopolio financiero que en épocas de crisis, el peso principal se descarga sobre el pueblo trabajador del campo y la ciudad. Y será mayor esa carga, si se cruza de brazos y espera el mana del cielo


- ¿Existe un giro hacia la ortodoxia frente al modelo productivo competitivo que promovió el gobierno? (Suba de tarifas, dólar bajo y desaceleración del crecimiento del gasto público; apoyo financiero externo versus ahorro interno para sostener el crecimiento)

- La pregunta incluye diferentes aspectos. El giro a la ortodoxia o a la heterodoxia son expresiones de uso común por economistas y círculos académicos, y a mi entender, no nos ayuda mucho a acercarnos al conocimiento de la realidad. Creo que estamos hablando de la actual política económica del gobierno

Como es sabido, dicha política no surge en el vacío. Actúa en función de los intereses económicos y políticos, dominantes en nuestra sociedad capitalista, repercutiendo en su aplicación y profundidad en las medidas, la relación de fuerzas existentes y la resistencia que despliegan los sectores populares que sufren sus consecuencias y se oponen al poder económico y financiero

En nuestro país, con un capitalismo que tiene ya más de ciento veinte años, de existencia, han prevalecido hasta ahora, dos poderosas fuerzas en el sistema económico social: una burguesía terrateniente que actúa también en múltiples actividades, y el capital financiero extranjero, ambas entrelazadas entre sí por miles de hilos. Lógicamente, estos intereses han impreso su sello al capitalismo argentino y han influido históricamente en las diferentes políticas de los gobiernos de turno. No es por casualidad que figuramos entre los países “en desarrollo”, “subdesarrollados” o, "emergentes”, o en “la periferia de las grandes potencias”. Hay denominaciones para todos los gustos, pero el fondo del problema, es que nuestro país desde hace mucho tiempo arrastra el proceso de la dependencia y estructuras atrasadas, como la terrateniente,

De allí, las consignas populares “Liberación o Dependencia”,” Liberación Nacional y Social,” o sea, la necesidad de conquistar definitivamente la independencia económica y política, para que el pueblo decida sobre las transformaciones revolucionarias que termine para siempre con la explotación del hombre por el hombre.

Sobre la primera fuerza que hacemos referencia mas arriba, la actual lucha en el agro, pone en clara evidencia la importancia que continua teniendo la vigencia del doble monopolio de la propiedad de la tierra, base material de la oligarquía agraria.

Respecto de la segunda fuerza, distintos documentos de las Naciones Unidas sobre las empresas transnacionales en el mundo, - forma dominante de operar por parte del capital imperialista-, ponen de relieve que nuestro país se encuentra entre los países con un alto grado de transnacionalización de su economía.

Como ejemplo, publicados, por INDEC, nos informaba que a fines de 2005, entre las 500 empresas más grandes del país-excluido bancos y las explotaciones agropecuarias-, el peso de las empresas transnacionales extranjeras era el siguiente:
En el valor total de la producción…………. 83%
En el rubro de Valor Agregado………….. 85,7%
En el total de utilidades declaradas……. 92%
Para años posteriores INDEC ha suspendido dicha información. Pero datos de distintas fuentes, nos revelan que se ha mantenido ese peso y en algunos rubros se ha acentuado, como minería, petróleo, comercio minorista, servicios, etc.

Acerca de su peso actual en la sociedad y en el mercado capitalista, un documento de la CEPAL nos advertía que “ Las empresas transnacionales (ETs) pasan a desempeñar un papel decisivo en tanto coordinadoras directas de la actividad económica en el mundo”, agregando que ha pasado a la historia el “ libre mercado” (N.U.Cepal “Vientos de cambio: los nuevos temas centrales sobre las empresas transnacionales” Documento de Trabajo No.63/1995)

No hace falta explicitar las consecuencias no solamente económicas, sino también políticas, culturales y sociales que origina este enorme poder concentrado, cuyo objetivo principal es la obtención de mayores ganancias...

Sobre este talón de fondo ¿hasta donde se puede desarrollar una política económica oficial que contemple el interés nacional y el bienestar popular?
¿Puede aplicarse un “modelo productivo” y llevar a cabo una mejor distribución de la renta nacional, si nuestro país sufre una sangría permanente por el alto tributo que paga el pueblo argentino al capital imperialista y a sus socios locales? Hemos estimado que anualmente, aproximadamente un 25 a 30% de la Renta Nacional sale por esa vía.


- ¿Cuáles pueden ser las posibles consecuencias de la crisis financiera internacional sobre la economía argentina? ¿Es tan sólida la economía como el gobierno profesa?

- Por todo lo expresado más arriba, y muchos otros aspectos políticos y culturales, nuestro país, desde hace mucho tiempo, sufre una profunda crisis estructural, que nos hace sumamente vulnerables a las crisis del exterior.

Un aspecto importante para defenderse de las crisis de las grandes potencias capitalistas, es la solidez que ha alcanzado el mercado interior y sobre todo, la calidad de vida de nuestro pueblo.

Se da la paradoja que producimos alimentos que pueden satisfacer plenamente a más de trescientos millones de personas, pero en nuestro país hay millones de niños, jóvenes y ancianos que por falta de recursos no alcanzan a cubrir las necesidades mínimas.

Sin hablar de las grandes riquezas potenciales que aun disponemos en recursos naturales, en minería, en fuentes de energía,, considerando también el alto nivel de educación y formación técnica de nuestros trabajadores y profesionales.

Bajo la presión de grandes luchas populares, el gobierno ha dado pasos muy importantes, en materia de derecho humanos y juzgamiento de la cúpula militar y policial responsables de crímenes de lesa humanidad.

Sin embargo, no es una casualidad, ni olvido, que en el banquillo de los acusados hay aun grandes ausentes. Nos referimos a la elite del poder económico y financiero, extranjero y local, que han financiado, participado y se han beneficiado con el Terrorismo de Estado. Existen documentos y publicaciones de investigación, que han identificado con nombre y apellido, a sus principales integrantes.
Lo anterior nos suscita otro interrogante ¿No abarca también la defensa de los derechos humanos la eliminación de la pobreza y desocupación estructural, que sufrimos? ¿Terminar con la elevada mortandad infantil por causas evitables? ¿Asegurar el derecho a la salud? ¿Terminar con el genocidio de jubilados y detener la sangría de colosales fondos al exterior?
De que manera nos puede afectar esta crisis, debemos recordar que hasta el año 2001/2, cada crisis económica y financiera del exterior ha impactado profundamente en el país, en la esfera productiva, y en la vida social.
A mi entender, deberíamos tomar conciencia que estamos ante una crisis de las mas graves en los últimos cincuenta años y que las grandes potencias encabezadas, por los EE.. UU trataran de hacernos pagar en todo lo posible, en igual sentido a los demás países en su esfera de influencia, sus graves consecuencias.
La historia nos ha dado una oportunidad: la posibilidad de detener ese impacto letal. No estamos solos. Desde hace tiempo, la revolucionaria Cuba nos ha dado el ejemplo de que las fuerzas del imperialismo y de las oligarquías locales se imponen si los pueblos bajan los brazos.
En la VI Cumbre de ALBA( Alternativa Bolivariana para los pueblos de Nuestra América), realizada a principios del año pasado en Caracas, en la cual participaron diez países del continente, se alerto al mundo sobre la actual crisis y en su declaración política se proclamo frente a los designios del imperio, la necesidad de construir un nuevo modelo de integración y unión de nuestra republicas y nuestros pueblos, que garantice la plena independencia económica y política.
Posteriormente, en el último Foro Social Mundial realizado en Belén ( Brasil, a fines de Enero de 2009, con la presencia de cinco presidentes del Cono Sur, Rafael Correa, presidente de Ecuador, en su exposición ante los Movimientos Sociales de dicho evento remarcó, ante la actual crisis, la urgencia de poner en marcha los programas ya elaboradas en materia energética, alimentaría y otras formas de colaboración y frente a la crisis global explicito los rasgos de la nueva propuesta socialista.
Por su parte, el presidente de Paraguay Fernando Lugo, señaló que creemos que esta América Latina es diferente y que nuestro país recuperara su dignidad. Queremos ser tratados de igual a igual y no habrá descanso hasta lograrlo. Evo Morales mencionó que la nueva Constitución Boliviana establece como derechos humanos los servicios básicos como el agua, la salud y la educación, proponiéndose a terminar con los grandes latifundios
Corren nuevos vientos de transformaciones revolucionarias en nuestra América... La Argentina, ha firmado importantes acuerdos con dichos países y con la Revolución Venezolana, entre ellas la formación de una entidad bancaria común, para salir del sometimiento del capital financiero transnacional.
No hace falta señalar que esta gran batalla requiere, la unidad sagrada de nuestro pueblo, del movimiento obrero y popular.

- ¿Qué importancia tiene el dólar en la economía mundial y en la actual situación de crisis?

- Me permito transcribir las líneas que escribí en el ensayo: ”Como nos impacta la crisis global”, Págs. 5-7, Edición de la Asociación Héctor P.Agosti, Bs.As.Enero 2009.
Al respecto, no pueden dejar de mencionarse algunos acontecimientos de cierta trascendencia para el debate de la actual situación.

Los acuerdos de la Conferencia Monetaria y Financiera, junio 1944, en Bretton Woods (Estados Unidos), establecieron el patrón dólar-oro. El dólar fue aceptado como equivalente al oro en las operaciones de pagos internacionales, comprometiéndose los EE.UU. a cambiar los dólares acumulados por los bancos centrales de otros países en oro, al precio de 35 dólares la onza troy ( (31,1 grs.)

En la práctica cotidiana, el dólar fue utilizado en el exterior para facilitar la expansión de los intereses imperialistas de los EE.UU. subordinando las monedas nacionales de otros países a la moneda norteamericana. Un papel no menos relevante en esa dirección desempeñaron los organismos creados en Bretton Woods, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco de Reconstrucción y Desarrollo (Banco Mundial) que controla y supervisa los EE.UU.

El gobierno norteamericano, en agosto de 1971, deja sin efecto la convertibilidad del dólar por el oro. Es el comienzo de una reestructuración del sistema monetario colocando al dólar en el sillón del mandamás, en una posición monopólica en las relaciones comerciales y financieras internacionales.

En una palabra, la moneda nacional norteamericana se transformo en una divisa mundial y su emisión, circulación y movimiento, quedaron subordinados a las decisiones políticas e intereses que más convenían a los EE.UU. y a sus empresas. De esta manera el capitalismo monopolista de Estado, o sea la fusión del capital financiero con el Estado al servicio de los monopolios alcanzo en los EE.UU. su máxima expresión.
Al respecto nos permitimos un breve paréntesis, para aclarar en lo posible algunos aspectos del movimiento y política monetaria.

Desde su posición hegemónica, los EE.UU. no han vacilado en violar las leyes del capitalismo y, en este caso, las leyes de la circulación monetaria. Como se sabe, la masa necesaria de dinero en circulación en un mercado, en un periodo determinado, depende de la suma de precios de las mercancías vendidas omitiendo las ventas a crédito, mas la cantidad necesaria para cubrir los pagos cuyo plazo ha vencido, restando aquellos pagos que se compensan mutuamente, todo este proceso dividido por el número de rotaciones de cada unidad orgánica de dinero en cualquiera de sus formas.

Los EE.UU., al hacer caso omiso de esta ley, han empapelado el mundo con sus papeles dólares, promoviendo la inflación de papel moneda, justamente el dólar. Algunos países, en momentos extremos (guerra, conmociones) lo han puesto en práctica por tiempo limitado, pero el gobierno norteamericano lo ha utilizado permanentemente originando serios problemas a los demás países.

La inestabilidad monetaria y cambiaria tomó un curso desestabilizador. En busca de una base teórica que legitimara esta política, sacaron del cofre de la historia viejas teorías, entre ellas la denominada teoría cuantitativa de la moneda (del ingles David Hume, siglo XVIII) y otras concepciones semejantes de la escuela clásica del capitalismo, que, en su oportunidad fueron sometidas a una critica demoledora por Carlos Marx...

En esencia, dichas teorías y sus búsquedas estériles, ayer y hoy, de regular o reformar el sistema monetario capitalista sin salirse de su marco, tratan de ocultar, deliberada o inconscientemente, el origen del dinero y sus funciones de equivalente general de los valores de las mercancías.En resumen, ignoran la ley del valor, su génesis, movimiento y modificaciones en la etapa actual del capitalismo monopolista. Ponerla a la vista era peligroso, porque podría conducirlos a revelar la ley fundamental del capitalismo, la ley de la plusvalía.

- ¿Cuál es su opinión sobre la política económica y social del actual gobierno? ¿Existe una continuidad del modelo impulsado por Néstor Kirchner?

- Con respecto al modelo económico oficial, hasta donde llega mi conocimiento desconozco la existencia de planes trienales, o quinquenales, existiendo proyectos sobre aspectos parciales. Lo único que ha trascendido públicamente, a fines de 2005, son las estimaciones elaboradas para 2015, de disminución de la pobreza, desocupación, mortandad infantil, trabajo informal y otros aspectos sociales, en cumplimiento de los compromisos adoptados por el país, en la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas.
Las metas establecidas, dejan mucho que desear, ante la magnitud de los problemas sociales acumulados. Máxime si se tiene en cuenta el volumen extraordinario de beneficios –exentas muchas del pago de impuesto a las ganancias, -que ha obtenido el poder económico y financiero en los últimos cinco años.
Es sabido que no ha sido revertido de raíz el “modelo” de dependencia, en sus múltiples formas, la concentración de la riqueza en pocas manos. Tampoco se han introducido grandes cambios en las políticas neoliberales o similares, las de” síntesis neoclásica (simbiosis del neokeynesismo y neoclásica) vigentes en las ultimas décadas... Sería demasiado ingenuo pensar que esto lo puede llevar a buen término un gobierno burgués, por más buena voluntad que tenga...
No hace falta reiterar que los cambios y alternativas transformadoras, dependen, sobre todo, de la organización, unidad y de la coincidencia en objetivos antiimperialistas y nacionales por parte de la mayoría de la clase obrera, tanto de la ciudad y del campo, como de los trabajadores de la cultura y amplios sectores populares, que en definitiva representan el 90% de la Población Económica Activa del país.
Por ultimo, hemos mencionado la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas que había establecido para 2015, una baja sustancial de la pobreza, desocupación, etc.
La actual crisis, iniciada en los EE.UU., muestra otra faz explotadora, inhumana, depredadora, del capitalismo contemporáneo Se ha denunciado que solamente el 3% a 5 % de los fondos que las grandes potencias están destinando para salvar a Wall Street y otros centros financieros especulativos, bastarían, en un corto plazo, para terminar con el HIV/Sida, la mortandad infantil por causas evitables y otras pandemias que ocasionan anualmente centenares de millones de muertos.
Frente a la gravedad de la hora, los pueblos no están con los brazos caídos. Nuevamente las campanas llaman para un nuevo despertar de la humanidad. La crisis actual es también una oportunidad histórica para terminar en este siglo con los sistemas de explotación y expoliación de los pueblos.

Febrero 2009.
Por Conrado Yasenza

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