31 agosto 2007

Entrevistas/ Guillermo Piro



Entrevista a Guillermo Piro*

Literatura del eco vital.

Qué han dicho y escrito nuestros narradores sobre los acontecimientos del 19 y 20 de Diciembre del 2001. Este es el origen, la inquietud inicial de la entrevista a Guillermo Piro, escritor, traductor y periodista. Literatura y realidad; senderos para aproximarnos al individuo, al escritor, más allá de la ficción.

Por Conrado Yasenza
1- Se ha preguntado y escrito mucho sobre los acontecimientos del 19 y 20 de diciembre del 2001, pero poco, muy poco se ha buscado la voz de los escritores. Es por eso que me interesaría saber cómo vivió usted ese momento histórico y si elaboró alguna reflexión o sentimiento en torno a lo vivido.

- Eso no es cierto, muchos escritores se expidieron oportunamente al respecto -y después también, incluso hay algunos que todavía lo siguen haciendo. En mi caso escribí para la ocasión un texto que pretendía poner de manifiesto el verdadero lugar que ocupan los escritores y/o intelectuales de frente a las crisis. En diciembre de 2001, más exactamente el 19 de diciembre de 2001, muchos, muchísimos escritores se encontraban preocupados por hacer circular una carta en donde reclamaban que no les sacaran el subsidio municipal del que gozaban hasta entonces. Penoso. Ni siquiera los acontecimientos del 19-20 los hicieron retroceder: siguieron reclamando su sueldo de ñoquis. Mucho tiempo después encontré un texto de Juan Carlos Onetti en el libro "Requiem por Faulkner", donde pataleaba, muchos años antes, por la misma pretensión escritural de vivir a costa del estado. Onetti, más extremo que yo, ni siquiera trata a esos escritores de ñoquis: los trata de ladrones.

2- Cree Usted que existe una suerte de banalización de la vida en general: quiero decir, se banalizan los discursos cotidianos, los políticos, los televisivos; hasta se banaliza el deseo, la vida y la muerte?

- ¿Y por qué todo eso no debería ser banal? Los que no banalizan son los que tienen tendencias más claramente burguesas: los que tienen tendencias ecologistas, por ejemplo, con cuya pantalla ocultan lo único que para ellos no tiene nada de banal, esto es, el terrible miedo que le tienen a la muerte.

3 - ¿Le parece que la literatura que esboza algún grado de compromiso político tiene mala prensa en la actualidad?

- La literatura que esboza algún tipo de compromiso político no creo que haya tenido buena prensa nunca. Es como decir que la literatura que esboza algún tipo de compromiso religioso goza en la actualidad de mala prensa. Lo cierto es que en uno y otro caso, lo que le importa al escritor es el compromiso político y/o religioso, no la literatura. Hay un escritor que tiene como misión informar acerca de las máscaras y las tretas de los estupradores infantiles. Se llama Andrew Vachss. La literatura no le interesa: es abogado, lo que le importa es meter preso a los predadores sexuales (e incluso conseguir en todos los estados de EE.UU. que se aplique la castración química a estos sujetos). Ahora bien: tiene mala prensa. Pero no le importa.

4- ¿Cree Usted en la idea de que la creación literaria se vincula con la exploración de los márgenes de la vida y la existencia?

- No.

5- ¿Qué le sugiere la idea (en la literatura y en la vida real) de que el encuentro del cuerpo con su esencia o alma remita al espacio de la muerte y la locura?

- No sé qué es el alma. En cambio sé muy bien lo que es el cuerpo. La esencia del cuerpo es el goce de los sentidos. Esa idea me parece que está muy lejos de la muerte y muy cerca de la locura.

6- Hay un ofrecimiento de tipo corporal en la creación literaria, eso que comúnmente se denomina "poner el cuerpo en la obra"?


- No sé lo que significa eso. Entiendo que alguien ponga el cuerpo en el medio de la trayectoria de una bala. Pero no sé cómo puede ponerse el cuerpo escribiendo. A lo sumo se pone la mano.



7- Y cómo observa el fenómeno de Internet y su relación con la escritura y la literatura?


- Internet, pese a las previsiones demasiado optimistas, no es más queun soporte, ni mejor ni más dotado ni más eterno que el papiro. Plantea otro tipo de relaciones en otros campos (la información, por ejemplo, las relaciones personales, el terrorismo intelectual), pero no con la escritura y la literatura.

8- Cómo ve la relación entre cine y literatura? Por ejemplo el proceso de adaptación o transformación de una novela a guión de cine?

- Depende. Hay casos en que el resultado es superior al original (las versión del Proceso, de Orson Welles). Hay otros en que la tarea es gigantesca, y sin embargo "funciona": la adaptación de Los Siete Pilares dela Sabiduría, de T.E. Lawrence, que hizo Bolt para David Lean). Hay otros en que el resultado da vergüenza ajena: la adaptación que hizo Trueba de una maravillosa novela de Donald Westlake como es Two Much. Creo que, por lo general, es con los peores libros que se hacen las mejores películas.

9- ¿Sobre qué estructuras ideológicas e incluso filosóficas se articula hoy la construcción de una literatura argentina? Existe algún paradigma de este tipo?

- No sé. En mi caso, la única estructura ideológica y filosófica que admito es la de traicionar al lector, no dándole nunca lo que está esperando.

10- Le interesa la poesía? Y cómo observa el panorama de la creación y difusión poética en la argentina?

- Me interesa. Desconozco el panorama de la poesía argentina. Leo poesía por curiosidad, no con la intención de generar una panorámica de ningún tipo. Lo mismo puedo decir de la poesía francesa o italiana. No observo ningún panorama.

11- Tiene alguna opinión sobre los hechos de represión y desaparición ocurridos en la Argentina actual?

- No. Yo no opino, no tengo opiniones. El aguano tiene opiniones.

12- Para finalizar, ¿Cuál es a su entender la función de la literaura?

- No tiene ninguna finalidad, allí reside su capacidad de generar un eco
vital.

*Guillermo Piro (Buenos Aires, 1960) es autor de los libros La golosina caníbal (poesía en prosa), Ultimo Reino, Buenos Aires, 1988; Las Nubes (poesía en prosa), Ultimo Reino, Buenos Aires, 1993, Versiones del Niágara (novela), Tusquets Editores, 2000 y Saint Jean David, Aurelia Rivera Libros, 2007. Colaborador de revistas (Último Reino, Babel, Diario de poesía, Trespuntos, First, Página/30, El Porteño).) y diarios (Página/12, La Nación, Perfíl). Y traductor de: El Gatopardo, Giuseppe Tomasi di Lampedusa; Los conejos, J. Rodolfo Wilcock; La paloma apuñalada, Pietro Citati; Las máquinas del tiempo, C.M. Cipolla; El estereoscopio de los solitarios, J.R. Wilcock; Hacer una película, Federico Fellini, y Vidas breves de idiotas, Ermanno Cavazzoni, entre otros.

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