28 diciembre 2012

Especial Ley de Medios/Ley de Medios: Misoginia y violencia de género/Por Rubén Liggera


Ley de Medios: Misoginia y violencia de género


Por Rubén Liggera*
(especial para La Tecl@ Eñe)


A esta altura del enmarañado devenir judicial originado por la aplicación de la Ley de Servicios de Medios Audiovisuales aprobada hace tres años por el Congreso de la Nación de manera democrática y por amplísima mayoría, el grupo Clarín recurre a los más deplorables recursos para impedir su cabal cumplimiento.
En efecto, en vísperas del llamado 7D y tras la reposición de la cautelar que había suspendido su aplicación, el dibujante Hermenegildo Sábat, ilustró la noticia con una caricatura de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner con un ojo amoratado. Recordemos que en  2008, en plena disputa con la patronal agraria, el mismo artista la había presentado con un par de curitas en su boca.

En ambas oportunidades podemos afirmar que -según nuestro criterio- se ejerció una inusual violencia simbólica sobre nuestra Presidenta. Más allá de los intereses económicos que defiende con uñas y dientes la corporación mediática, se ha recurrido a una estrategia de pésimo mal gusto. Desafortunada en momentos en que asistimos a la definición del caso Marita Verón y la reforma a la Ley de Trata, el caso más infame de humillación femenina.
Tanto en 2008 como ahora, se sugiere que Cristina, por el hecho de ser mujer, debe someterse al poder de lo establecido por la política, las relaciones sociales y la cultura machista. Primero callarse la boca, pues no le está permitido opinar. Lo que piense o sienta una mujer no cuenta para nada. Más aún, si osara transgredir esta norma no escrita, recibiría una golpiza, como sugiere el editorialista gráfico del multimedios.
Pero lo más grave, es que estas actitudes no tuvieron el mayoritario repudio de las fuerzas políticas y sociales de nuestro país, tan sensibles a la violación de las “libertades civiles”. Lo que no está mal, por supuesto. Pero, no nos sorprende. Como es habitual, las fuerzas opositoras, de tan bajo vuelo, siempre oportunistas y mendicantes a los favores del poder mediático, callaron. Sin ningún pudor, vergonzosamente, miraron para otro lado ante tamaño despropósito que ofende no sólo a las mujeres, sino al género humano.
Salvo honrosas excepciones, que siempre las hay, por suerte. Por caso, la Diputada y ex periodista Gabriela Cerruti (Nuevo Encuentro) consiguió que la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires repudiara el mensaje misógino y violento de Hermenegildo Sábat.
Vale la pena  reproducir sus argumentos:” El pasado 7 de diciembre de 2012 el diario Clarín publicó una grotesca caricatura en la que se representa a la Sra. Presidenta de la Nación con un ojo negro producto de un golpe, lo que simbolizaría el supuesto ´golpe judicial` sufrido días antes.
"Esta imagen fuertemente sexista y misógina, constituye un acto de violencia simbólica contra la mujer prohibido por la Ley N° 26.485 ´Ley De Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en los ámbitos en que desarrollan sus relaciones interpersonales´.  En este caso la violencia se manifiesta a través de la modalidad de ´violencia mediática´, consistente en la ´publicación o difusión de mensajes e imágenes estereotipadas a través de cualquier medio masivo de comunicación, que de manera directa o indirecta promueva la explotación de mujeres o sus imágenes, injurie, difame, discrimine, deshonre, humille o atente contra la dignidad de las mujeres (…), legitimando la desigualdad de trato o construya patrones socioculturales reproductores de la desigualdad o generadores de violencia contra las mujeres´ (art. 6° inc. f) Ley N° 26.485).
"La violencia contra las mujeres se exterioriza de diversas formas, unas veces de forma física y directa, y otras de forma simbólica e indirecta. La caricatura de la Presidenta constituye un acto de violencia simbólica que, a través de patrones estereotipados y de signos, transmite y reproduce la dominación naturalizando la subordinación de la mujer en la sociedad. Por tanto, no solo afecta a la Presidenta sino a todas las mujeres” Y concluye recordando el compromiso de los Medios Públicos a respetar la imagen y los derechos de las mujeres:"Por otro lado, el pasado 29 de noviembre se firmó un acuerdo que compromete a los medios públicos a tomar medidas para contribuir al desarrollo de una sociedad con equidad de género, por medio de acciones dirigidas a erradicar la discriminación, la violencia, el maltrato y la humillación específica a las mujeres por su condición de género. Esta iniciativa de los medios de comunicación que integran el Sistema Público deberá, sin duda, ser imitada por los medios de comunicación privados a fin de estar en sintonía con la política estatal de reconocimiento de derechos e igualdad".(Revista La Otra, 14.12.12)
Lo mismo hicieron la Secretaría de Género de la Central de Trabajadores Argentinos (C.T.A.), el Consejo de la Mujer de la Municipalidad de San Luis y el filósofo y escritor José Pablo Feinmann, quien en su programa de los domingos de madrugada en Radio Continental, “La Creación de lo Posible”, interpeló a Sábat de la siguiente manera:”Muy mal, Menchi, a las mujeres no se les pega”. Esto le valió descalificaciones- es habitual con todos aquellos que apoyen medidas del gobierno- como “Feinmann perdió la chaveta”, o “¿Qué te pasa Feinmann?”, el “obnubilado fan de la Presidenta”, el “otrora prestigioso filósofo” que “ha perdido el equilibrio de su pensamiento” y ha propuesto ”la autocensura” (www.visionfederal.com)
Pero, luego de la declaración de la Legislatura porteña, la Academia Nacional de Periodismo sale en defensa del caricaturista, al considerar que ”fue injustamente agraviado por la Legislatura Porteña” ya que "El citado cuerpo cuestionó una caricatura de la Presidenta de la Nación con un ojo morado que expresaba, en clave de humor político, los sinsabores a que se vio sometida por el trámite cambiante de las causas por la vigencia de la ley de medios". Y añade: Y añade: "El humor político arranca entre nosotros desde la última mitad del siglo XIX y constituye una de las tradiciones más ricas de la prensa argentina. Asociar una expresión artística con la violencia de género, como hizo la Legislatura, constituye una actitud temeraria que desconoce la trayectoria profesional y la calidad humana de Hermenegildo Sábat". Firman: Lauro Laiño y José Ignacio López, Presidente y Secretario, respectivamente(N de la R.: las negritas son nuestras) Pero, ¿quiénes integran la prestigiosa Academia?: Armando Alonso Piñeiro, Gregorio Badeni, Nora Bär, Rafael Braun, Nelson Castro, Juan Carlos Colombres (Landrú), Jorge Cruz, Héctor Horacio D'Amico, José Claudio Escribano, Jorge Fontevecchia, Hugo Gambini, Roberto A. García, Osvaldo Granados, Mariano Grondona, Roberto Pablo Guareschi, Jorge Ricardo Halperín, Ricardo Kirschbaum, Lauro Laiño, José Ignacio López, Enrique José Maceira, Enrique Mario Mayochi, Joaquín Morales Sola, Alberto Jorge Munín, Enriqueta Muñiz (García Yurrebaso), Antonio Requeni, Magdalena Ruiz Guiñazú, Fernando Sánchez Zinny y Daniel Santoro. ¡Qué jugadores! Vale esta aclaración: Hermenegildo Sábat es su Vice Presiente. Si de corporaciones hablamos… (Respaldo: Apoyo a Sábat de la Academia. Defendió al artista de los ataques del Kirchnerismo, La Nación, 20.12.12)
Y una vez más, Clarín, a la cabeza de la grosera manipulación de la noticia, tituló:”Apoyo a Sábat por un rechazo de la legislatura” y luego en el cuerpo se manifestó:”En un comunicado, decenas de periodistas expresaron su ´solidaridad con el maestro Menchi Sábat´”, pero resulta que, observando las adhesiones, esos trabajadores de prensa preocupados por el comunicado de la Legislatura, no son más que los empleados de “la casa”. ¿Hasta cuándo Clarín, abusarás de nuestra paciencia?
Es cierto que el humor político tiene una larga tradición en nuestro país, desde los orígenes del periodismo moderno, pero una vez más, -como ya hemos tratado en otras notas sobre el tema-, cabe preguntarse cuáles son los límites que no deben traspasarse y si habría que legislar sobre el particular o simplemente basta con la ética personal del periodista y su deontología profesional. Que, reiteramos, no significa autocensura. Más aún, en un contexto democrático, donde  no existen condiciones de peligro para ejercer la profesión.
Las senadoras Nanci Parrili y Liliana Fellner (F.P.V.) acaban de presentar un proyecto para incorporar al Estatuto del Periodista la “Cláusula de Conciencia”, por las cual un periodista puede negarse a  elaborar o difundir noticias contrarias que sean contrarias a sus creencias sin recibir sanciones de la patronal.
Esta es otra discusión, pero de todos modos, no hay ningún motivo para que un periodista haga más de lo que le piden. Tal pareciera ser el caso de Hermenegildo Sábat, -tan consustanciado con los intereses de sus patrones- con esta actitud sexista, misógina y violenta hacia la Presidenta y la condición femenina.
Despreciable desde cualquier punto de vista.


*Periodista. Director del Suplemento Cultural del diario La Voz de Junín



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